La penúltima... si Dios quiere.

Es el calor del verano
el mejor acompañante
para ponerle semblante
a la que es tarde soñada.
Puede parecer temprano,
pero no se escapa un día
sin soñar mi cofradía
agarrado a la almohada.

Después de haberme pasado,
más de cincuenta años,
andando por los peldaños
de sus formas y maneras;
después de ser criticado,
casi siempre incomprendido,
por quienes tengo en olvido,
de nuevo, vuelvo a Su Vera.

Frente a una mar plateada
rebobinando la mente
la noche lo grabó en mi frente
como un hechizo de estrellas.
Se acerca la retirada,
y acompañar monaguillos.
Quiero que el próximo brillo,
de mi raso, sea con Ella.

Así que no pasa nada
por cambiarme de lugar
y que mi procesionar
acompañe Su camino.
Y de ocaso a madrugada
sentir unas bambalinas
mientras mi raso ilumina
a Triana por destino.

Me pillas ya en retirada.
Mas de raso, una vez más
el puente he de cruzar,
igual que lo comencé.
Mi gente no entenderá nada:
tras más de cincuenta rasos,
con Tu Madre, irán mis pasos...
¡Como la primera vez!

Recuerdos de un septiembre

Fue una madrugada
de estrellas coronada
buscando tu mirada
a eso de las tres,
que aguantaron colgadas
para seguirte viendo
hasta que un sol saliendo
creó nuevo amanecer.

Fue un alba sobre el río
de contraluces nuevos
brillando con deseo
de corriente encontrada,
y en el primer rocío
se quedó embelezado
bajo el puente parado
buscando tu mirada.

Fue una tarde y noche
de regreso triunfante
por un barrio anhelante
de Esperanza y salud,
quedando como un broche
prendido en la memoria
de aquella hermosa historia
que nos trajiste Tú.

Noche de poniente


La noche acerca tu gracia
sobre una plata de sal,
que presagia claridad
cuando el alba en ti se sacia.
En tu silueta se vacía
mi vista en estival tiempo
que en vez, de pasarme lento,
se me escapa entre los dedos
mientras que sueño, y deseo,
otro año, y otro encuentro.

Sacrificio de agosto


Hoy, sentadito en La Fría,
me he comido unos "bichitos"
con maceta, sentadito,
"embelesao" en tu bahía.
Aún el levante caía,
pero a mí me da lo mismo
mientras que tu "catesismo"
se me penetre en los poros.
Me gusta observarte solo,
llenándome de gatinanismo.

De nuevo frente a ti


 Me recibes con levantera.
¿Tú crees que yo me molesto?
Para ti siempre estoy dispuesto,
¡A ver cómo tú te enteras!
De frente, yo te como entera
mientras parece irse a pique
la Punta de San Felipe
viendo el Puente de La Pepa.
No puedes ser más coqueta.
Tu mar, tatachín transmite.

Deseando

 

Ya deseando de verte,
dormida por la bahía,
por la noche y por el día,
y que mi alma despierte.
El verano me convierte
en gaditano adoptado
y frente a ti, enamorado,
de tu mar de plata quieta.
Ganas de ver tu silueta,
desde El Puerto, embelesado.

Engánchate

 

Engancha. Engancha irresistiblemente. Es un rinconcito de Triana que desborda vida, ya que ayuda a traerla y a verla crecer.

El “Proyecto Esperanza y Vida” nació bajo el amparo de la Hermandad con motivo de la Coronación de la Santísima Virgen, y tiene enganchados a todos aquellos que se arriman a él para colaborar de alguna forma.

Ayudar a quien trae vida tiene su recompensa, y aunque ayudar a quien lo necesita siempre es gratificante para el corazón, hacerlo con recién nacidos es un gozo impagable. Es nuestra particular lucha contra el aborto, porque aunque naturalmente nos posicionamos a favor y en defensa de la vida, creemos que no somos nadie para dar lecciones de ética a madres que por las miserias de la vida deciden dar ese paso. Pero sí somos, y estamos obligados como cristianos a serlo, ayuda para futuras madres que pese a infinidad de problemas de toda índole deciden seguir adelante en su gestación y llenar de alegría nuestras vidas.

Al lado de estas madres y sus hijos te das cuenta del valor que tiene un asesoramiento, un carrito, una cuna, una lata de leche o un simple biberón. Y sobre todo, en su felicidad y agradecimiento, te das cuenta lo que vale el cariño del prójimo, y el valor que tiene la vida… y darla.

En la Hermandad de La O tenemos a Dios en el Sagrario. Tenemos a Nuestras Sagradas Imágenes para sentir a Dios más humano. Tenemos a la Cofradía para ofrecerlo al mundo y llevarlo con nuestra fe en la estación de penitencia. Pero para sentirlo cerca, para verlo nacer, para verlo crecer, tenemos al Proyecto Esperanza y Vida.

Engánchate, tu corazón te lo agradecerá. Únete a nosotros de la forma que puedas, y te garantizo que verás a Dios muy cerca.

https://www.hermandaddelao.es/proyecto-esperanza-y-vida/

Cuando junio acaba

 

Una orilla: de Triana.
Una Tómbola: su encanto.
Una fresquita: Cruzcampo.
Unos sones: sevillanas.
Cuando junio va y derrama
sus últimas noches al río,
La O, busca un desafío
de farolillos vestida:
Llenar de "Esperanza y Vida"
el mejor de sus navíos.

Sacramental

 

De Rojo Sacramental
Jesús se muestra en Triana
y su esplendor, se encarama,
por cerámica de altar.
Allí, sus reflejos dan
matices de escalofrío
y del camarín, quejíos,
de belleza se rebotan
en la túnica que arropa
al mejor de los nacíos.


Y más morena, si cabe,
su tez se nos representa.
Con su humildad, ahuyenta,
las penas que tú y Él saben.
Con un susurro suave
a tu alma fortalece
y tu ánimo engrandece
si le abres el corazón
y te empapas del Amor
que su belleza te ofrece.


Divino encuentro al que llega
a postrarse ante Dios Hombre,
para que su Cara asombre
al corazón que se anega.
Él, te lo calma y sosiega
con su sumisa mirada.
Todo aquel que por Triana
en estos días a Dios busque,
en un Sagrario, de bruces,
se da con su fe cristiana.

La Tómbola de La O

Siempre toca, siempre toca;
si no es un pito, una pelota.

No se la pierdan ustedes,
en el frescor de Triana,
a la orillita del río
en las nochecitas claras
se reúnen los flamencos
desde el Zurraque a San´tana,
de San Jacinto a Tejares
y de San Telmo a la Cava,
y echan tres largas noches
entre cervezas y tapas
al son que nos gusta tanto
de rumbas y sevillanas.

En un marco incomparable,
con fondo de una Giralda
que se asoma por un puente
de contraluces de plata
para en las aguas del Betis
ver su cara reflejada,
se venden las papeletas,
por un leuromu baratas,
y además, para más gracia,
cada una está premiada.

Después, con sus regalitos,
se sienta usted y descansa
tomándose un pelotazo
con un pedazo de tapa
que entre la vista y el gusto
se llena el pecho de babas.

Y lo más grande de esto,
además de mí relata,
es que tó lo que se coge
es para una noble causa:
para la Esperanza y Vida
de un Proyecto, en que se amparan
a muchas futuras madres
que hoy están embarazadas
y por trabas de la vida
no tienen las cositas claras.

Así que no se lo piense:
cruce el Puente de Triana
y compre unas papeletas
con su cerveza y su tapa.

Y si le sobra dinero
y me ve usted por la barra,
invíteme a una fresquita,
que no me mosqueo ni nada.

Tres lustros

 Coronación de azucenas
en un Altozano en flor
rodeada del fervor
de devotos por centenas.
Ciñó tus sienes morenas
el amor de un barrio entero.
El que quiso, que su fuero,
fuese el lugar escogido
para quedarse contigo
y en tu Cara, prisionero.

Tomate, frito

Es su estilo, desde siempre:
la víctima se va haciendo
y entre trepas va comiendo
quedándose con la gente.
Nadie se cree lo que inventes.
Eres falso como Judas.
Incluso hasta de ti ya duda
el que preside tu banda.
Déjate de propaganda.
Tu vergüenza, es casi nula.

Pinganillo kofrade

 

Un pinganillo en la oreja.
Carita de circunstancias.
Medio perfil de arrogancia
y la duda, se despeja.
Sólo le falta colleja,
atrás, con la mano abierta,
a ver si así se despierta
de su sueño de fantasma
y se da cuenta, el "miarma",
que sólo es, "gilipuertas".

Volver

 

Más de mil días de letargo
sin enagüetas ni plumas,
sin pasacalle de luna
y volver con "Abelardo".
Tres años sin el gallardo
desfilar por esa tarde
que luego, en la noche arde,
detrás de una Sentencia
y va pidiendo clemencia
a un Pilatos cobarde.

Más de mil días esperando
el "racataplán" de tambor
y  cornetas con un son
que el tiempo nos fue guardando.
Tres años Parras soñando
con un costero a costero
que dan unos costaleros
envueltos en ese son
que la Tercera Legión
va soltando en su sendero.

Más de mil días de rabia,
sin chocar unas corazas
cuando en la tarde se abrazan
y llega una nueva savia.
Tres años sin esa labia
y esa jerga macarena.
Pero se acabó la pena:
El Arco se llenó de brillos,
el cancel abrió el pestillo
y un son en el atrio suena.

En su sitio

 

Las medallas de mis tres Hermandades
se pasan todo el año guardadas
a la espera, de luz ilusionada,
en cultos que les den felicidades.

Una de ellas, sale a ver las claridades,
cuando Feria de Roma es llenada.
Luego, en Resolana es santiguada,
por Ella, que la llena de verdades.

Un pacto de Esperanza me impedía
el verLa cuando busca la muralla.
En el cuello de mi nieta, la ponía,

yo me puse el raso que me calla.
Cuando volví, en mi cama la tenía:
Blanca buscó, sitio a la medalla.