Redoble de despedida


Redoblando el corazón
te has ido con tu medalla
trepando por la muralla
que marcó tu condición.
Redoblando el corazón,
qué ése sí que redoblaba
cuando alguien se arrimaba
queriéndote en tu terreno.
Ve con Ella, Macareno,
hoy estará Encantada.

Kampaña Kofrade

Lampando por un carguito
andan los trepas veletas
con tal de coger la teta
y mamar pescaito frito.
De nuevo se cumple el rito:
de muy cristianas maneras,
trepan por las escaleras
los vanidosos sin fin,
en busca de un serpentín
de pescuezo... y de salmuera.

Soneto de Ángeles


Mayo se prenderá en tu cabeza
con un cielo de ángeles de color
que te pondrán, corona de luz y flor
y en tu mirar, las suyas serán presas.

El día, llenará con tu pureza
las calles y las plazas de tu olor.
La noche, nos colmará con el amor,
que negros, convirtieron en proeza.

Un sueño que rondaba Recaredo
por puertas y ventanas brotará.
Espera, con andares altaneros,

vivir con su Vecina el regresar,
coronada por Ángeles del Cielo
en paso bizantino como altar.

Beso de Resurrección


Llegarán relajados nuestros pasos
para dejar los besos a tu lado.
Aun huérfanos, del gozo disfrutado
de verte caminar entre tus rasos.

Tus puertas, abrirán con esos lasos
de fiestas en ojales adornados.
Cerrarán, olvidando lo pasado,
tras regalar la flor de tu regazo.

La Pascua, trae olor a despedida.
Tus días, este ocaso se adormecen.
Pesará más el alma que las piernas.

Este año, más dura la partida,
tras dejar nuestros besos, que florecen,
soñando con la luz de otra Cuaresma.

Chorizo de Cuaresma


Vino a por su Papeleta;
el Chorizo, como siempre.
"Acompañao" de su gente
y saludando a veletas.
¡Ésa gente, es la que inquieta
mi sentido de hermandad!
La que se va a saludar
a ese «ratero cristiano»
que robó con las dos manos.
Ahora dice, que al día está.

Genes de raso morado


Entre una medalla y otra
hay una vida de raso
que comenzó con mis pasos
y ahora a los suyos les toca.
Mi gente siguió la loca
costumbre de un servidor:
la de rezarle a un Señor
de un carey mirar sereno.
Seguro, que el Nazareno,
también robará su amor.

Encuentro de Adviento


Tu Presencia Verdadera
en el Jubileo de Adviento
siempre convierte mi encuentro
en una ficticia escalera.
Ésta acaba en la madera
de tu dulcísimo rostro.
En el que yo quedo absorto
sin olvidar tu Presencia
que es la que lleva y silencia
el encuentro entre nosotros.

Soneto de despedida

La luz llegó a sus ojos por Triana
en casa que hoy se llena de carruajes,
con genes mezclados de un linaje
de campiña extremeña y sevillana.

Su niñez se llenó de una altozana
Pureza y larga, en su lenguaje.
Su madurez, buscaba un paisaje
de Esperanza por la Cava de mañana.

Hoy se ha ido sin quejas ni porfías
prendido a un oscuro amanecer.
Ha marchado en soplo marinero

por su río, que sueña mar de día.
Hoy se ha ido viviendo para querer.
Hoy la vida, despide a un trianero.

Amanecer Macareno


Cuando el sol de la mañana
traspasa las bambalinas
mientras doblas las esquinas
andando sobre los pies,
se diluye en tu lozana
Cara de perfil moreno
y se vuelve macareno
en «cuantito» que te ve.

Sacramental


De Rojo Sacramental
Jesús se muestra en Triana
y su esplendor, se encarama,
por cerámica de altar.
Allí, sus reflejos dan
matices de escalofrío
y del camarín, quejíos,
de belleza se rebotan
en la túnica que arropa
al mejor de los nacíos.


Y más morena, si cabe,
su tez se nos representa.
Con su humildad, ahuyenta,
las penas que tú y Él saben.
Con un susurro suave
a tu alma fortalece
y tu ánimo engrandece
si le abres el corazón
y te empapas del Amor
que su belleza te ofrece.


Divino encuentro al que llega
a postrarse ante Dios Hombre,
para que su Cara asombre
al corazón que se anega.
Él, te lo calma y sosiega
con su sumisa mirada.
Todo aquel que por Triana
en estos días a Dios busque,
en un Sagrario, de bruces,
se da con su fe cristiana.

En tres viernes


En tres viernes, tus andares,
me llenarán la mañana
de un compás de filigrana
que reflejan mis soñares.
En tres viernes, los armares,
que visten enagüeta y plumas,
llenarán de un mar de espuma
el suelo de calle Parras
con sones que a Ti se agarran…
Después Ella, como ninguna.

Sueño de Septenario


Siete noches ante Ti,
prendidos en Tu Semblanza
y buscando la Esperanza
que brota en tu camarín.
Siete cultos con un fin:
La Función en la mañana
que el cuarto domingo gana
a esta Cuaresma de espera,
soñándote entre la cera
que en tu paso se derrama.

Ocho de diciembre


Día de besos y cantos
en atrio de luz guardada.
Día de celestes y blancos
y sones llenos de encanto
con Gozos de Inmaculada.

Día de insignia que cultiva
promesa en Bandera Blanca.
Día de una espada votiva
y luz de fe siempre activa
para rendirse a tus plantas.

Día de luz en tu semblante
y de interminable fila.
Día de rezos constantes
y de besos abundantes
sobre tu mano divina.

Día de coplas ancestrales
de Miguel Cid en un coro.
Día de promesas florales
entre devotos rosales
para perfumar tu gozo.

Día de fiesta Primitiva.
Día de voto recordado.
Día de promesa cumplida.
Día de Concepción Divina.
Día de Vientre Inmaculado.

Rosario Macareno


Cuando Dios va dormido en los brazos
de Madre de Rosarios perfumada,
muralla, por un Arco adornada,
pone fondo a Dios y su Regazo.

La tarde se derrama en ocaso.
Las cornetas, ya suenan afinadas.
La impronta macarena, derramada,
caerá por calle Parras a su paso.

Rosario Macareno de la tarde,
llenando el mes de octubre de sabor.
Dios busca unos brazos que lo guarden

y una Cara que al otoño dé calor.
Yo sueño un diciembre que resguarde
mi beso en la Madre del Creador.

Ya tocaba


Eran muchas mañanas de paradas
para dejar mis Salves ofrecidas
entre, las esmeraldas escondidas,
que dan profunda luz a Su Mirada.

Eran ya muchas gracias otorgadas;
muchas, las bendiciones recibidas.
Era mucha, la Gracia percibida
manando de Belleza contemplada.

Ya tocaba firmar mi devoción
jurando, bajo el perfil moreno,
que llena mis mañanas de pasión.

Ya tocaba, sentir de Gracia lleno
el latir de mi viejo corazón.
Ya tocaba, hacerse Macareno.