Tomate, frito

Es su estilo, desde siempre:
la víctima se va haciendo
y entre trepas va comiendo
quedándose con la gente.
Nadie se cree lo que inventes.
Eres falso como Judas.
Incluso hasta de ti ya duda
el que preside tu banda.
Déjate de propaganda.
Tu vergüenza, es casi nula.

Pinganillo

 

Un pinganillo en la oreja.
Carita de circunstancias.
Medio perfil de arrogancia
y la duda, se despeja.
Sólo le falta colleja,
atrás, con la mano abierta,
a ver si así se despierta
de su sueño de fantasma
y se da cuenta, el "miarma",
que sólo es, "gilipuertas".

Volver

 

Más de mil días de letargo
sin enagüetas ni plumas,
sin pasacalle de luna
y volver con "Abelardo".
Tres años sin el gallardo
desfilar por esa tarde
que luego, en la noche arde,
detrás de una Sentencia
y va pidiendo clemencia
a un Pilatos cobarde.

Más de mil días esperando
el "racataplán" de tambor
y  cornetas con un son
que el tiempo nos fue guardando.
Tres años Parras soñando
con un costero a costero
que dan unos costaleros
envueltos en ese son
que la Tercera Legión
va soltando en su sendero.

Más de mil días de rabia,
sin chocar unas corazas
cuando en la tarde se abrazan
y llega una nueva savia.
Tres años sin esa labia
y esa jerga macarena.
Pero se acabó la pena:
El Arco se llenó de brillos,
el cancel abrió el pestillo
y un son en el atrio suena.

En su sitio

 

Las medallas de mis tres Hermandades
se pasan todo el año guardadas
a la espera, de luz ilusionada,
en cultos que les den felicidades.

Una de ellas, sale a ver las claridades,
cuando Feria de Roma es llenada.
Luego, en Resolana es santiguada,
por Ella, que la llena de verdades.

Un pacto de Esperanza me impedía
el verLa cuando busca la muralla.
En el cuello de mi nieta, la ponía,

yo me puse el raso que me calla.
Cuando volví, en mi cama la tenía:
Blanca buscó, sitio a la medalla.

Viernes Santo

 

Hoy es un día de raso,
cíngulo y medalla al cuello.
Hoy es día de destellos
de Carey desde Su paso.
Hoy es día de repaso
tras un antifaz morado.
Hoy es el día soñado:
el que sube otro peldaño...
Que son cincuenta y un años,
ya caminando a Su lado.

Jueves Santo

 

Vive detrás de un Arco.
Hoy oyes cómo respira.
Y en cuantito que la miras,
te da el corazón un salto.
Hoy espera el desembarco
de una Centuria Romana
que tras ronda sevillana
viene avisando a Abelardo...
Entonces, clavará su dardo,
de Amor en la Resolana.

Paréntesis

 

Cierro una semana estos renglones
para darle sentido a mi vida.
Buscaré por mi alma, la perdida,
infancia que encuentro en sus rincones.
 
Ahora sí que llegan los pregones
que dejan nuestras almas abatidas.
Tan íntimos, como la luz mecida,
que llenará retinas de emociones.
 
Un servidor lo siente, pero anda
durante esta semana con su amada.
Ella en su corazón, es la que manda,
 
cuando de primavera perfumada
sus versos a escondidas le demanda
a cambio de belleza derramada.

Luz de Esperanza y Vida

 

No les importa la calle. No buscan el sonido de las bambalinas ni el del compás de la música. No les importa si la tarde está nublada o el sol brilla con toda su intensidad sobre el río. No les importa la muralla del Alcázar, ni El Arenal, ni la hermosa luna que nos recibe por el puente…

No les importa nada de eso, porque cumplen  cada Viernes Santo de sobras con su cometido, que no es otro que el de alumbrar su Cara con unos nombres que Ella bien conoce.

Bajo su amparo han nacido, y justo delante de Ella, van alumbrando su hermosura con la intimidad de las oraciones secretas. Sólo Ella los ve. ¿Quién mejor? Quien mejor que Ella que les dio la vida.

Para Ella, la mejor defensa de la vida. Para Ella, la mejor ofrenda. Sin razas. Sin dogmas. Sólo con lo que Ella nos trajo: Esperanza y Vida.

A Ella pedimos fuerzas para que, año tras año, podamos ir engrosando su candelería con nuevos nombres llenos de vida prendiendo luz ante su Hermosa Maternidad.

A Ella rogamos para que nunca nos falten las fuerzas y seguir ayudando a traer vida. Vida que le seguiremos ofrendando cada Viernes Santo en forma de luz: Luz de Esperanza y Vida.

Barrio Cautivo

 

El barrio se echa andar
el Lunes a mediodía
tras la estela que El Mesías
va dejando al caminar.
El barrio no puede estar
doce horas sin su Cara
y tras de Él se declara
cautivo de su Grandeza,
y junto a Él, pide fuerzas,
y otro Lunes tras su andada.

Prisas

Cada vez Te suben antes.
Me imagino que el secreto
estriba en que Te vean paletos
y esos guiris caminantes.
No quiero ser arrogante,
pero si no hablo, muero:
compraros un buen plumero
para ir dándoLe con ganas
pues aún faltan tres semanas...
Ah: el año que viene, en febrero.

Mamona

A un mamón o una mamona,
por la calle Torrijianos,
anoche se le fue la mano
cuando desfilaba Roma.
Ese mamón o mamona
se morirá con la pena
de desconocer la plena
suerte que le dió la vida.
Vives donde alguno envidia;
¡Vives en La Macarena!

Siete noches y un día

Siete noches mirando Tu Silueta
y el alma dividida entre Perfiles,
soñando madrugadas por abriles
cuando en Feria la brisa queda quieta.

Siete noches soñando ser poeta
para dejar mis versos en atriles
mientras oigo de fondo el desfile
de Centuria, tambores y cornetas.

Un día, llenando toda la mañana
con Salves Macarenas que desgarran
el corazón, que ya muere de ganas

por ver cómo tu barrio se te agarra
a tu lado, soñando ser peana
cuando el sol te cubre en calle Parras.

Cuando Roma despierta

 

📸 Foto: Hdad. de La Macarena

Corazones en alerta,
cuando se cuentan los días
mientras con su travesía
Él deja la víspera abierta.
Cuando Roma se despierta
por la muralla en su andar.
Cuando ya en sus caminar,
soñamos con su silueta
entre plumas y enagüetas
por Parras al despertar.

Meapilas

 

No le gustan mis "retratos";
sólo le gusta el obispo.
Ni tampoco, por lo visto,
mis poesías y mis relatos.
Me honro con tu maltrato,
viniendo de dónde viene.
Tus "retwits", no me convienen.
Con eso, no me vacilas.
Tu eres, una meapilas,
que en el ego se mantiene.

Cuaresma

 

Has llegado como siempre: sorprendiendo. Has llegado con tu aroma, con tu luz, con tus frías sombras y tu cálido claro posándose en la cal de las fachadas. Te estaba esperando ¿sabes? Pero como siempre, me has dejado sin palabras.

Si te digo la verdad, me has cogido sin ganas de escribirte. Pero como siempre, me has cogido con ganas de sentirte. De que me llenes con tu magia.

Estoy, como cada año, ansioso de besarte en el pie de un Nazareno en "El Silencio" de su calle, de oírte en el golpe seco de un llamador de "mudá", de olerte en la cálida nieve de un naranjo escondido, de saborearte en esa torrija que en casa improvisamos con pan de bollo. De verte en Vía Crucis vespertino con las Manos atadas por donde Sevilla se hace Roma. De sentirte en el alma.

Llegas, y un Nazareno en Triana entre cera roja y flores, preside desde su atalaya cuaresmal un altar de Quinario que espera jura y memoria.

En La Campana, un escaparate confitero se llena de nazarenitos de caramelo y pasitos en miniatura.

Llegas con el olor de una papeleta de sitio y unas "estampitas" de estreno con rimas de un abuelo para una "monaguilla" con genes de raso. Con la luz, cada día más alta, que calienta una escalinata que pide rampa. Con caras anónimas y soñadoras portando capirotes en una bolsa por la Plaza del Pan. Con filigrana de tubos que irán dando forma a un pasillo de gloria. Con trasiego buscando estreno para un Domingo escrito en la costumbre. Con un cielo deseado para una tarde soñada. Con una nueva infancia. Con unas nuevas palmas para los mismos balcones. Con olor a cera nueva. Con Virgen vestida de Hebrea esperando una bambalina frente a su mirada. Con una corneta y siete plumas contando madrugadas. Con un nuevo sueño para el mismo raso...

Has llegado, y como siempre, no sé qué decirte.