Ya tocaba


Eran muchas mañanas de paradas
para dejar mis Salves ofrecidas
entre, las esmeraldas escondidas,
que dan profunda luz a Su Mirada.

Eran ya muchas gracias otorgadas;
muchas, las bendiciones recibidas.
Era mucha, la Gracia percibida
manando de Belleza contemplada.

Ya tocaba firmar mi devoción
jurando, bajo el perfil moreno,
que llena mis mañanas de pasión.

Ya tocaba, sentir de Gracia lleno
el latir de mi viejo corazón.
Ya tocaba, hacerse Macareno.